HELICÓPTEROS BLACK HAWK VUELAN AL POLO SUR EN UNA HISTÓRICA MISIÓN DE LA FUERZA AÉREA DE CHILE.

04/04/2025 Foto y Texto; Lockheed Martin.

Como uno de los lugares más remotos de la Tierra, el Polo Sur experimenta temperaturas gélidas de hasta -33 grados Celsius (-27 grados Fahrenheit). Estas son las condiciones extremas para las que la Fuerza Aérea de Chile se preparó durante más de 12 meses antes de completar con éxito una misión histórica, denominada Operación Estrella Polar III.

El 3 de enero, la Fuerza Aérea de Chile desplegó dos helicópteros Black Hawk en el Polo Sur, marcando hitos importantes en su compromiso con el desarrollo científico y la protección del medio ambiente en la región antártica.

El vuelo hizo historia de varias maneras. Fue la primera vez que un Jefe de Estado de las Américas, el presidente chileno Gabriel Boric, llegaba al Polo Sur. Y por primera vez, una piloto de la Fuerza Aérea de Chile formó parte de la tripulación de un Black Hawk en el Polo Sur: la capitana Natalia Henríquez.

Para que los dos Black Hawk pudieran aterrizar con éxito en el Polo Sur de la Antártida, la misión implicó múltiples paradas a lo largo de siete horas y 6.000 kilómetros desde Santiago de Chile, lo que requirió una amplia planificación y logística.

Cada día comenzaba con sesiones informativas operativas para todos los participantes. Las tripulaciones revisaban las condiciones meteorológicas, el combustible, los sistemas de navegación y el rendimiento del helicóptero.

A pesar de las condiciones meteorológicas adversas, como fuertes vientos y poca visibilidad, el mayor desafío fue el reabastecimiento en temperaturas extremadamente bajas. La capacidad del Black Hawk para volar en estas condiciones, junto con el entrenamiento de la tripulación, hicieron de esta misión un éxito.

El Black Hawk está diseñado para apoyar operaciones especiales como esta. Su aviónica y electrónica avanzadas, junto con su alta relación potencia-peso, permitieron a la Fuerza Aérea de Chile llevar a cabo una misión compleja y extensa.

El éxito de esta operación fue el resultado de una rigurosa planificación, que consideró la logística, las comunicaciones, el soporte vital y el entrenamiento especializado. La tripulación del Black Hawk participó en un extenso programa de entrenamiento, que incluyó operaciones en los Campos de Hielo Sur, simulacros de vuelo de largo alcance, entrenamiento en nieve y entrenamiento de supervivencia en frío extremo. También se incluyó capacitación teórica sobre el Tratado Antártico, la Seguridad Operacional y el Protocolo Ambiental.

La Operación Polar Star III no sólo reafirma el rol estratégico de la Fuerza Aérea de Chile en la Antártida sino que también demuestra el rol esencial de los medios aéreos en este tipo de operaciones y resalta la versatilidad de los Black Hawk en escenarios de alta complejidad.